La creciente demanda de inteligencia artificial está impulsando la expansión acelerada de los centros de datos.
En este contexto, garantizar la continuidad operativa de los sistemas de alimentación ininterrumpida (UPS) se vuelve crucial. APC de Schneider Electric propone una estrategia basada en analítica avanzada y mantenimiento predictivo para enfrentar este desafío.
La revolución de la inteligencia artificial (IA) está transformando el panorama digital global. Según McKinsey, la demanda de capacidad de los centros de datos podría más que triplicarse para 2030, y cerca del 70 % de ese crecimiento estará relacionado directamente con aplicaciones de IA. Para responder a este crecimiento exponencial, el sector no solo está expandiendo su infraestructura, sino también enfrentando nuevas complejidades técnicas.
Una de las áreas más críticas es la gestión de los sistemas UPS, que aseguran el suministro eléctrico ininterrumpido en caso de fallos. A medida que los centros de datos se hacen más grandes y complejos, también lo hace la cantidad de UPS en funcionamiento. Mantener estos sistemas operando de manera eficiente y sin interrupciones representa un reto creciente para los administradores de infraestructura, especialmente en un entorno con escasez de talento especializado.
De lo reactivo a lo proactivo: un nuevo enfoque de mantenimiento
La solución, según Schneider Electric, radica en la transformación del enfoque de mantenimiento: dejar atrás las rutinas basadas en el tiempo para adoptar un modelo basado en condiciones reales. Esto es posible gracias a tecnologías como las que ofrece su membresía EcoCare para UPS trifásicos, combinadas con los análisis predictivos de la plataforma EcoStruxure.
Los UPS modernos, como el Galaxy VXL, integran tarjetas de gestión de red que recopilan datos en tiempo real sobre variables como desgaste, temperatura y envejecimiento de componentes. Estos datos son enviados al Connected Services Hub de Schneider, donde se analizan mediante modelos de inteligencia artificial para evaluar la salud de cada componente crítico: baterías, ventiladores, módulos de potencia, entre otros.
Con esta información, los expertos de Schneider generan un Índice de Salud de Activos (Asset Health Index) y un Índice de Mantenimiento de Activos, lo que permite recomendar intervenciones exactamente cuando se necesitan. Esto evita tanto el mantenimiento prematuro —costoso e innecesario— como el tardío, que puede provocar fallos graves.
Menos intervenciones, más eficiencia
Uno de los beneficios más destacados de este enfoque es la reducción de intervenciones en sitio hasta en un 50 %, gracias a una planificación más eficiente basada en el estado real de los equipos. En muchos casos, esto permite extender los intervalos entre visitas técnicas de uno a dos años, sin comprometer la seguridad ni la operatividad.
Además, al mejorar la claridad y precisión del mantenimiento, se disminuye el riesgo de errores humanos que podrían causar interrupciones, liberando a los ingenieros para concentrarse en tareas estratégicas de mayor valor.
Preparados para el presente y el futuro
A medida que se desarrollan nuevos modelos de UPS con mayor densidad energética y menos tolerancia a fallos, la necesidad de una gestión precisa y proactiva de estos activos se vuelve indispensable. Con más de 300 científicos de datos dedicados, Schneider Electric continúa perfeccionando sus modelos predictivos para detectar anomalías, mejorar el rendimiento y extender la vida útil de los equipos.
En un entorno donde cada segundo de inactividad cuenta, contar con una estrategia de mantenimiento basada en análisis de condición no solo garantiza la continuidad del servicio, sino que posiciona a los centros de datos para afrontar con éxito el crecimiento futuro impulsado por la IA.