22 de mayo de 2023

Noticia: Los ordenadores cuánticos se preparan para dar un gran salto. Uno que al fin les va a permitir resolver problemas reales

Los científicos que están desarrollando su investigación en el ámbito de la computación cuántica se enfrentan a un desafío titánico: la puesta a punto de un sistema de corrección de errores. Cuando esté disponible esta tecnología (confiemos en que finalmente llegue a buen puerto) estas máquinas serán capaces de enmendar sus propios errores, lo que les permitirá entregarnos resultados fiables y les ayudará amarcar la diferencia en ámbitos de la investigación que quedan fuera del alcance de los superordenadores clásicos. Sin embargo, la corrección de errores no es el único reto en el que están trabajando los científicos. Algunos de ellos están intentando poner a punto cúbits de más calidad que sean capaces de dilatar la vida útil de la información cuántica. Otros están enfrascados en la implementación de herramientas que les permitan controlar los bits cuánticos con más precisión y llevar a cabo más operaciones lógicas con ellos. Y muchos están implicados en el desarrollo de nuevos algoritmos cuánticos que sean capaces de ayudarnos a abordar los problemas que no podemos resolver con los superordenadores clásicos más potentes que tenemos hoy en día. Si tomamos como punto de partida la informática clásica resulta sorprendente que uno de los mayores desafíos que plantea la computación cuántica sea, precisamente, la puesta a punto de nuevos algoritmos. Pero sí, lo es. De hecho, elaborar estos procedimientos no es en absoluto trivial; es complejísimo. «Tenemos muy pocos algoritmos potentes y los estamos reciclando para distintas aplicaciones una y otra vez, no siempre de forma eficiente», apunta Juan José García Ripoll, investigador delInstituto de Física Fundamental del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC). Este protocolo reduce la complejidad de algunos procedimientos cuánticos Un grupo de investigadores del Centro RIKEN de Computación Cuántica, en Japón, liderado por el profesor Keisuke Fujii ha ideado un algoritmo muy avanzado que consigue reducir drásticamente la complejidad computacional de algunos procedimientos cuánticos.  Su trabajo ha sido publicado en la revista científica Physical Review, y es muyprometedor. Tanto que ahora mismo es la mejor herramienta disponible parareproducir de una manera eficiente las interacciones a nivel atómico que tienenlugar en algunos materiales complejos. Parece algo muy complicado, y no cabe duda de que lo es, pero podemos entender fácilmente de qué se trata si observamos el algoritmo que proponen estos investigadores como un protocolo que consigue reducir la complejidad de algunos problemas de naturaleza cuántica lo necesario para que puedan ser abordados con garantías. De hecho, su algoritmo persigue ser especialmente valioso en dos áreas científicas que tienen un potencial enorme: la física de la materia condensada y la química cuántica. Es posible que en la práctica resulte útil para desarrollar nuevos materiales, entre otras aplicaciones potenciales. El primer físico que propuso la posibilidad de recurrir a los ordenadores cuánticos para entender mejor las interacciones atómicas de los materiales complejos fue el estadounidense Richard Feynman, y lo hizo en 1981, un momento en el que los cimientos de la computación cuántica todavía no eran firmes. Ni mucho menos. De hecho, los principios fundacionales de esta disciplina los establecieron en 1995 el físicoespañol Ignacio Cirac y el austríaco Peter Zoller (el artículo que publicaronen mayo de ese año en Physical Review Letters es una joya). El protocolo diseñado por estos científicos japoneses consigue lidiar con los operadores de evolución temporal de una forma mucho más eficiente En cualquier caso, el protocolo diseñado por estos científicos japoneses consigue lidiar con los operadores de evolución temporal de una forma mucho más eficiente que la técnica utilizada hasta ahora, que se conoce como troterización. A grandes rasgos estosoperadores son unas matrices de números que describen las complejísimas interacciones que tienen lugar en los materiales de naturaleza cuántica. Además, el algoritmo ideado por Fujii y sus colegas es una solución híbrida que combina protocolos cuánticos y clásicos, y tiene la capacidad de permitir que ordenadores cuánticos relativamente sencillos, como los que tenemos ahora, se enfrenten a problemas muy complicados. Suena de maravilla. https://www.xataka.com/investigacion/ordenadores-cuanticos-se-preparan-para-dar-gran-salto-uno-que-al-fin-les-va-a-permitir-resolver-problemas-reales

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Noticia: OpenAI anuncia la llegada de ChatGPT al iPhone (con una nueva función): esto es todo lo que sabemos

Recientemente mencionábamos el problema de los fraudes relacionados a la ausencia de una aplicación oficial de ChatGPT para dispositivos móviles. Este escenario acaba de cambiar sorpresivamente. OpenAI ha anunciado este jueves la llegada de su famoso chatbot al iPhone, movimiento que más tarde se completará con el aterrizaje también en teléfonos Android. Como podemos ver, estamos frente a un despliegue escalonado. A partir de hoy, los usuarios de iOS en Estados Unidos podrán descargar la aplicación de ChatGPT desde la App Store. Se trata de la vía oficial y totalmente gratuita de utilizar esta famosa herramienta de inteligencia artificial que, además, llega con una nueva función exclusiva de la aplicación. ChatGPT llega oficialmente a los móviles La aplicación de ChatGPT para móviles llega con sincronización de chats. Esto quiere decir que no solo podremos acceder a nuestras conversaciones desde el ordenador y el móvil, sino que también desde diferentes móviles en los que tengamos instalada la app. En caso que estemos de acuerdo, claro, ya que también tendremos la posibilidad de no activar esta función. En más de una ocasión hemos hablado de Whisper, el sistema de reconocimiento automático de voz de OpenAI. Existían diferentes alternativas para acceder a este modelo, pero ahora llega directamente a la App de ChatGPT para admitir el dictado de nuestras ideas y expresar nuestras consultas de manera más sencilla, al menos según prometen. No está claro, eso sí, qué idiomas serán compatibles. La aplicación para móviles nos presenta toda la capacidad de GPT-3.5 que ya conocemos, es decir, su impresionante habilidad para generar texto, obtener respuestas instantáneas, resumir, etc. Y, no debemos pasar por alto, también sus desventajas, como la posibilidad de brindar datos inventados o poco precisos y reproducir sesgos y problemas sociales. Todos los usuarios que pagan por ChatGPT Plus, recordemos, entre las ventajas por pagar la suscripción tienen acceso a GPT-4. Esta posibilidad también llegará a la aplicación móvil. Es decir, al iniciar sesión con su cuenta de OpenAI, tendrán acceso al último modelo de lenguaje de la compañía dirigida por Sam Altman. En relación al despliegue, como decimos, la aplicación de ChatGPT acaba de llegar a iOS, pero exclusivamente a Estados Unidos. La compañía, no obstante, promete que expandirán su alcance a otras regiones “en las próximas semanas”. Además, aseguran que “pronto” llegará a dispositivos Android. https://www.xataka.com/robotica-e-ia/openai-anuncia-llegada-chatgpt-al-iphone-esto-que-sabemos-app-oficial-para-moviles

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Noticia: El futuro de la Inteligencia Artificial depende de los ‘chips’ de Taiwán

El corazón del sistema ChatGPT, uno de los desarrollos tecnológicos más polémicos de los últimos meses, se produce en una sola empresa de Taiwán. Los semiconductores, también llamado circuitos integrados o coloquialmente ‘chips’, son uno de los inventos más complejos de la tecnología moderna. Y los más especializados se fabrican en una compañía de Taiwán, llamada TSMC. El nombre completo de la compañía es ‘The Taiwan Semiconductor Manufacturing Company’ (TSMC) y es responsable de los chips que mueven la CPU de procesamiento de las computadoras más potentes, los equipos de Amazon, Microsoft, Google o sus competidores. Es más, los desarrollos de inteligencia artificial (IA) no serían posibles sin estos microprocesadores altamente sofisticados. Son una especie de redes neuronales, que escriben algoritmos y ponen a funcionar los sistemas de IA, incluyendo el más reciente: ChatGPT. El problema es que la fábrica principal de TSMC se encuentra en uno de los lugares más frágiles de la geopolítica mundial. Está en Taiwán, una isla de 23,7 millones de habitantes, donde los analistas creen que una inminente guerra se desatará en una década o menos. Inversionistas de riesgo como Rob Toews de la firma Radical Ventures aseguran que el futuro de la inteligencia artificial cuelga de un hilo. Dependerá básicamente de lo que pase en Taiwán, considerada por el gobierno de China como una provincia renegada, y que en algún momento debe retornar bajo el control de Beijing. Tan lejos y cerca de China La revista Time Magazine describió a la empresa TSMC como la “compañía más importante del mundo y de la que quizás nadie ha escuchado o leído”. Los chips de este gigante asiático están en todas partes y casi ningún usuario lo sabe. Están en el iPhone donde revisa sus redes sociales, o en el televisor donde hace streaming, en las consolas de videojuegos o en artilugios tecnológicos de la cocina y la casa. Las decenas de fábricas de TSMC, donde los chips se arman físicamente, se ubican en la costa oeste de Taiwán, a tan solo 180 kilómetros de distancia de China. Entre ambos países cohabita una disputa histórica, pese a que comparten tradiciones, ancestros y hasta el mismo idioma, el chino mandarín. Si bien los combates armados de las dos naciones terminaron en 1950, el conflicto sigue latente, y Beijing reclama a Taiwán como parte de su territorio o de la gran China unificada. En 2023, las tensiones han escalado, llevando al gobierno chino a realizar ejercicios militares en el estrecho de Taiwán. De allí que muchos asesores políticos en Washington predicen que China podría invadir Taiwán entre 2025 a 2027. Una guerra entre ambos países sería catastrófica por múltiples razones, incluyendo las económicas y las humanitarias. Pero también está el componente tecnológico, porque el conflicto podría paralizar el ecosistema global de la inteligencia artificial. Además, el Consejo de Seguridad Nacional de Estados Unidos estimó que una guerra entre China y Taiwán le costaría al mundo más de USD 1.000 millones anuales, debido a la interrupción de la fabricación de los chips. Tal es la preocupación por el futuro de los semiconductores, que el presidente estadounidense Joe Biden aseguró que su fabricación es un tema de “seguridad nacional”. En septiembre de 2022, el propio Biden inauguró la construcción de una fábrica de semiconductores en Ohio y elogió una ley adoptada, que liberó USD 52.000 millones en subsidios para reactivar la producción en territorio estadounidense. ¿Por qué TSMC es tan especial? La industria de la fabricación de los chips o semiconductores es muy compleja y concentrada. Como el autor del libro ‘Chip War’, Chris Miller, lo describe, se trata de una de las pocas facetas de la economía moderna que “es dependiente de muy pocas empresas”. Todo empezó cuando los fabricantes comenzaron en los años 80 a diseñar los chips o la tecnología detrás de ellos, pero no a producirlos. Fue así que gigantes como Nvidia o Qualcomm se convirtieron en ‘fabless’, es decir, delegaron el trabajo de la producción en masa a terceros. Fue un intento de ahorrar recursos y optimizar la fabricación. Pero de todas las empresas manufactureras de chips, hay tres que se distinguen: Samsung e Intel, que producen semiconductores para sus propios productos y de terceros, y la taiwanesa TSMC. Entre las tres, TSMC sigue siendo la más competitiva y ha invertido innumerables recursos en investigación y desarrollo para ser la reina de la llamada ‘ley de Moore’. Esta ley se refiere a la carrera tecnológica por fabricar los transistores y procesadores cada vez más pequeños y potentes. Y también ha hecho importantes inversiones en ampliar sus instalaciones. En 2021 desembolsó USD 100.000 para expandir su cadena de fabricación. Recientemente, TSMC gastó USD 20.000 para adecuar la llamada Fab 18, un edificio donde fabrica los chips más avanzados, incluyendo para proyectos de IA. Otro factor de éxito de la empresa taiwanesa es la red con una docena de firmas tecnológicas, ligadas al desarrollo de software, logística y equipos para producir los chips. Actualmente, TSMC es una de las 15 compañías más grandes del mundo, por encima del banco JP Morgan o del conglomerado de retail Walmart. El futuro de la Inteligencia Artificial depende de los ‘chips’ de Taiwán La esposa del hombre sostiene que el contacto con el programa lo llevó a quitarse la vida, y para el gobierno belga, el caso es “un precedente que debe tomarse en serio” y “el peligro del uso [de la inteligencia artificial] es una realidad que debe ser considerada”. Era un escenario posible descrito cuatro meses antes por Marcus en un artículo para la revista Wired: “¿Quizás un chatbot lastimará a alguien tan profundamente que la persona se verá impulsada a terminar con su vida? (…) En 2023, podemos ver nuestro primer asesinato por un chatbot”. “Creo que estos sistemas pueden ser muy destructivos. Y parte de la razón del potencial de destrucción es que no son confiables. Estos programas pueden inventar algo y decirle [al usuario] que es un hecho. Y también pueden ser usados por personas

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